El periodista Adrián Stravitz nos habla de la magia de TCS NYC Marathon - PanoramaDirecto.com

El periodista Adrián Stravitz nos habla de la magia de TCS NYC Marathon

Adrián Stravitz destacado periodista, nos cuenta su experiencia sobre su participación en la popular Maratón de New York.

El periodista Adrián Stravitz nos habla de la magia de TCS NYC Marathon

Stravitz relataba:
Como ya le he dicho a más de uno, hace algunos años ni se me cruzaba por la cabeza la posibilidad de correr una maratón, me refiero a 42km. Hoy me encuentro contando mi experiencia de lo que fue mi 4ta maratón, en este caso una de las mas populares, famosas y hermosas, la destacado.

Desde hace tiempo amigos me contaban de lo maravillosa que era la maratón de NYC, la que todos quieren correr y que no es fácil poder inscribirse. La participación del publico, los puentes, el recorrido, la emotividad etc.
Como argentinos podemos correrla anotándonos en el sorteo de cupos o por medio de las agencias de turismo que gestionan en Argentina. Next Travel me dio la posibilidad inscribirme y correrla.

Yo venia entrenando para tratar de bajar el tiempo en la maratón de Buenos Aires y surgió esta chance de correr la TCS NYC Marathon, entonces consulte a mi gurú de cabecera, Nestor COCO Suárez para saber si era posible correr ambas maratones sin que corriera riesgos de lesiones. Coco es el mejor entrenador que conozco, gran motivador y le digo mi "GURÚ" por que me ha dado energía positiva para enfrentar diversos desafíos deportivos en mas de una oportunidad cuando otros profes me sugirieron no hacerlos.

A partir de ese momento mi cabeza ya estaba en parte de New York, pensando en el clima, el recorrido y como llegar en optimas condiciones para correr esa hermosa carrera.

La gente de Nike Argentina me dio también un apoyo importante con indumentaria y calzado para utilizar en la carrera, ya les contaré las virtudes de las Nike Free que utilice para recorrer los 42km de NY. Cabe también una mención a Bodypockets, el cinturón que uso para guardar geles, celulares, llaves, dinero y de hacer falta alguna tarjeta para poder tomar un transporte público.

Mi desempeño en la maratón de Buenos Aires no fue el esperado, quizás fue el calor, el viento norte o el poco entrenamiento respecto de otros años, no cumplí con mis expectativas, pero lo bueno era que estaba entero, sin lesiones, para enfrentar lo que se venia en 3 semanas.

Al día siguiente de la Maratón de BA corrí un regenerativo en el parque, creo que daba lastima mi forma de correr, pero era necesario para comenzar la siguiente etapa. Esta espata consistió en NO CORRER mas hasta la maratón de NY. Entonces me dedique a nadar un poco y pedalear para mantenerme en movimiento.

Viaje a NY unos días antes para aclimatarme y tener algo de tiempo para recorrer la ciudad previo a la carrera. Justo el día que estaba en el aeropuerto sucedió el atentado en el sur de Manhattan que dejo como victimas 5 chicos rosarinos. Me informaron lo que había pasado por whatsapp y no lo podía creer, pensé que se trataba de un chiste. Lamentablemente era cierto.

Al llegar a la NY al día siguiente la ciudad estaba en calma, no parecía haber ningún tipo de paranoia a raíz de los acontecimientos. Uno ya esta acostumbrado a ver policías y fuerzas de seguridad fuertemente armados en Estados Unidos desde que bajas del avión, todo era normal.

Primer día tome posesión del departamento, muy cómodo por cierto y salir a recorrer un poco. La magia de Broadway y la 34th street me generó gran tranquilidad y comodidad, aun así, uno conserva esos tics de llevar la mochila con los cierres para adelante para evitar los pungas, pero luego de un rato te relajas y te dedicas a disfrutar. En este viaje pude notar la violencia y agresión en la que estamos sumergidos. La gente en New York fue todo el tiempo súper cordial, amigable y solidaria, aunque siempre esta el que le preguntas como llegar a un lugar y te manda para cualquier otro lado, pero vale la intención. Comer, pasear, caminar y volver con las manos ocupadas con bolsas es lo mas común.

Ese mismo día me fui a la noche al Blue Note a ver a la Dizzie Gillespi All Stars, una banda tributo al famoso trompetista que se lució con un espectacular show. Luego, un paseo por Times Square a la 1 de la mañana con una tranquilidad increíble, mas allá de la presencia policial.

Al día siguiente a retirar el kit. La expo de la maratón era gigante. Mucha presencia de marcas, fundaciones que participan del evento, organizadores de carreras de otros países y fabricantes y vendedores de productos innovadores en general. Recorrerla me llevo toda la tarde dado que converse con mucha gente y establecí contactos para futuras carreras quizás. Todo muy bien armado y organizado, por supuesto que el merchandising de la carrera era maravilloso. Guantes, gorros, vasos, remeras, zapatillas mochilas y demás. Todo con el logo de la carrera y de las marcas auspiciantes.

Luego de intercambiar tarjetas con mucha gente y encontrarme con amigos, se hicieron las 20 horas, la expo cerraba y me di cuenta que no había almorzado. Tome la bicicleta (hice uso del sistema del alquiler de bicicletas muy bueno por cierto) y me fui a buscar donde cenar carbohidratos.

Encontré el restoran barillarestaurants.com, propio de los fideos italianos, lugar ideal para cenar. El personal del restoran me atendió muy bien, y a raíz de que correría la maratón tuve un agasajo especial. Comí muy bien y seguí mi recorrido en bicicleta antes de dirigirme al departamento.

Viernes, decidí salir a correr unos minutos para ver como me sentía dado que no corría desde hacia casi 3 semanas, desde el lunes posterior a la maratón de Buenos Aires.

Partí rumbo al Central Park para hacer unos kilómetros, pueden ver un video de lo que fue correr por la 5th avenida entre los peatones esquivando gente y andamios.

Al llegar al Central Park pude participar del Desfile de las delegaciones y ahí me encontré con una banda de argentinos que había venido a correr la maratón.

El desfile fue una fiesta hermosa, nosotros cantando nuestras típicas canciones de cancha, detrás nuestro Brasil y sus tambores crearon el clima de samba, por supuesto que compartimos nuestra pasión y confraternizamos con nuestros hermanos brasileños.

Cada delegación avanzó y cruzo la meta de llegada y tuve la posibilidad de conocer al vicepresidente de la carrera, Peter Ciaccia, quien nos agradeció el haber venido a NYC.

Luego los fuegos artificiales y la voz del inmortal Frank Sinatra cantando New York New York dio un cierre super emotivo al desfile. Mas tarde asistí a la Noche de los Campeones junto con el colega local Nick Ortiz con quien pudimos conversar con el famoso cantante Prince Royce que también corría la maratón.

El día sábado lo dedique a pasear, fui a la Isla de la Estatua de la Libertad, una asignatura pendiente dado que entiendo que mi abuelo estuvo ahí al irse de Europa antes de venir a la Argentina.

Y llegó el gran día. Como todo el mundo deje la ropa lista para la carrera y el desayuno casi a punto para ganar tiempo esa mañana. Luego de desayunar me fui al Hotel Paramount para ir a la largada junto con la comitiva de Next Travel. El gran Cesar Juárez y el Colo dirigían un poco la delegación para que nadie se pierda en el camino. Llegamos a Battery Park, tomamos el Ferry abrigados con unos cobertores de aluminio gentileza de la gente de Nike. Luego al llegar a Staten Island abordamos los micros que nos llevaron a la largada.

Ahí donde comienza el puente Verrazano todo era adrenalina, gente corriendo de acá para allá para dejar sus cosas, entrar en calor, algunos recostados esperando su momento de largada. Francamente parecía Woodstock, pero no estaba ni Janis Joplin ni Jimmy Hendrix.

El predio de la largada es un lugar muy lindo, lleno de servicios para la carrera y casas vecinas que deben soportar este tramite una vez al año.

Sucesivamente fueron largando la Elite, las sillas de ruedas, y las distintas tandas de corredores. Helicópteros sobrevolaban la zona. Todo era una fiesta.

Llego mi turno, 10:35 de la mañana y ya estaba en mi corral de largada esperando el disparo. Música, gente, alegría, todos muy ansiosos con ganas de correr y concretar lo que veníamos preparando desde hace meses. Soy consciente que mi pasión por estas cosas es gracias o por culpa de mis padres que me dieron la posibilidad de disfrutar del deporte desde muy chico, andando en bicicleta, compitiendo en rugby, waterpolo, natación, etc.

El momento de largada marcó un antes y después, la cabeza se pone en la carrera y ya te olvidaste lo que hiciste 5 minutos antes.

Por delante este majestuoso puente desde donde apenas se podía ver Manhattan por la garúa y nubes que había. Guau! que lindo lo que estaba viviendo, no lo podía creer. Miles de personas de todo el mundo corriendo a mi al rededor con una pasión en común.

Atravesamos el puente y llegamos a Brooklyn y ahí la gran sorpresa, cuadras y cuadras de gente alentando y asistiendo a lo que era para nosotros los que corríamos y par ellos, el publico, era una fiesta.

La gente te extendía la mano para que choques los 5, leían mi nombre en mi remera Nike y me alentaban, gritaban ARGENTINA !! seguramente sabiendo que para estar ahí tuve que recorrer muchos kilómetros.

Otros portaban enormes carteles con leyendas muy graciosas. "Corres mejor que nuestro gobierno", "Apretá este botón de power", "Esto no es una caminata". Cambien había gente que te convidaba frutas, caramelos, y hasta rollos de cocina para secarnos dado que la lluvia no paro en ningún momento.

Esta escena hermosa se repitió en Brooklyn, Queens, Bronx, Manhattan. La gente acompaño a los corredores a su manera, en algunos distritos había bandas tocando en la vereda, DJs pasando música, gente con megáfonos y realmente te contagiaban la energía, esa que te ayuda a superar las contracturas, los dolores y el cansancio.

Entre geles, agua, lluvia, aliento y Gatorade recorrí los 42km de esta hermosa carrera.

Metros antes de la llegada me encontré con el amigo periodista Nick Ortiz con quien compartí el día del desfile. Me hizo una nota en medio de la carrera, en la esquina del Central Park en la que le pude transmitir mis sensaciones, mi emoción y mis ganas de llorar por lo que estaba viviendo.



En la recta final desplegué la bandera argentina que llevaba en mi Bodypocket junto a los geles. Todo eso esta documentado en el video que pueden encontrar en el canal de Youtube de eSpacio-1.com.ar - TCSNYCMarathon 2017.

Cruzar la meta fue mágico, la misma linea que atravesamos el viernes en el desfile pero esta vez cansado, mojado por la lluvia, cargado de emoción y alentado por el publico y los megáfonos.

Cruce la meta en 4 horas 39 minutos, creo que poco importa el tiempo, mi objetivo era disfrutar de esta chance que me dio la vida de correr la mas maravillosa maratón del mundo 3 semanas después de la maratón de mi Buenos Aires querido.

Me encariñe con New York, luego de correr la media maratón en el 2012 y ahora recorrer estos 42km, no hablo de amarla pero si de quererla, por su belleza, por su variedad cultural, por la calidez de su gente, esa que te ayuda y te dice que bus podes tomar para ir de un lugar a otro a las 6 de la mañana, la misma que al verte con la medalla al finalizar los 42km te felicitan con respeto y admiración y te hacen sentir un conquistador o a partir de eso un ciudadano mas de esa hermosa ciudad.

Mi recomendación es si pueden corran esta maratón. Por supuesto si la economía te lo permite, pero no creo que en otra ciudad la gente acompañe y aliente de esta manera.

Por mi parte me resta agradecer a NextTravel por permitirme cumplir este logro, al gran Coco Suárez por darme la confianza para hacerlo, Nike Argentina por el apoyo que me brindaron y la gestión de Personally, a la gente de NYRR por su hospitalidad, a los amigos de Bodypocket, a Megatlon por permitirme entrenar en sus instalaciones, a Nick Ortiz gran periodista local que me facilitó el material, a Carlos y Alfredo por su calidez y el hermoso depto. que me alquilaron y a todos los amigos y familia que me siguieron, alentaron bancaron y entienden mis locuras. Gracias totales!

Ya quiero correrla de nuevo !!!!


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