El Vía Crucis desde Roma, en vivo | Viernes 14, 16.15 - PanoramaDirecto.com

El Vía Crucis desde Roma, en vivo | Viernes 14, 16.15

La ceremonia de la comunidad cristiana se transmitirá desde el Coliseo Romano. Por primera vez, las meditaciones de esta liturgia fueron escritas por una mujer: la biblista francesa Anne-Marie Pelletier. El domingo a las 4.50 se presentará, también en vivo, la Misa de Pascua y la Bendición Urbi et Orbi.



Este viernes desde las 16.15, Televisión Pública Argentina presentará en vivo y en directo desde el Coliseo de Roma, el Vía Crucis presidido por el Papa Francisco. El domingo desde las 4.50, en tanto, será el tiempo de la Santa Misa de Pascua desde la Plaza San Pedro y la tradicional Bendición Urbi et Orbi.

El Vía Crucis es una ceremonia de la comunidad cristiana basada en una meditación sobre la pasión de Cristo. En esta oportunidad –por primera vez en la historia del culto católico–, la liturgia incluirá reflexiones escritas por una mujer: la biblista francesa Anne-Marie Pelletier, docente de Sagrada Escritura y Hermenéutica bíblica de la Facultad de “Notre Dame” de Paris, que fue la elegida por el Sumo Pontífice.

Los textos fueron traducidos en diferentes idiomas y se encuentran publicados desde el lunes último en el sitio web de la Santa Sede (http://www.vatican.va/news_services/liturgy/2017/documents/ns_lit_doc_20170414_via-crucis-meditazioni_it.html)

En declaraciones a Radio Vaticana, replicadas por la Agencia Católica de Información, Pelletier indicó que el mensaje que quiso plasmar es que “estamos ante una gran paradoja, porque lo que tenemos bajo los ojos es la realidad de un fracaso, del sufrimiento triunfante, del reino de la muerte”;  y que “es muy importante volver a tomar consciencia del hecho que ser cristianos es lo opuesto de este chantaje de la violencia, de la muerte, y que el amor es más fuerte”.

También dijo que la última estación  “Jesús en el sepulcro y las mujeres”es “un momento de recogimiento, de silencio”. Pero también es “un momento femenino, que muestra a las mujeres que sufren la prueba de la muerte de Jesús, pero que al mismo tiempo siguen teniendo una actitud de vida: preparan las toallas con las que honrarán el cuerpo de Cristo y tienen un comportamiento muy distinto al de los discípulos de Emaús”, que “están desilusionados y desorientados. Las mujeres, en cambio, no se muestran así, simplemente, sobriamente, preparan las telas y se disponen a recibir la gran sorpresa del anuncio de la resurrección”.
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