Barreras en el acceso a la fertilización asistida - PanoramaDirecto.com

Barreras en el acceso a la fertilización asistida

Palmer

Desde junio de 2013 en la Argentina las personas que buscan ayuda médica para poder concebir cuentan con la ley de cobertura 26.862.

No obstante, siguen existiendo barreras culturales, religiosas, geográficas, psicológicas, legales, de políticas públicas y epidemiológicas que dificultan el acceso a los tratamientos de fertilización asistida. Atentos a esto, alrededor de 100 referentes de diversas disciplinas y pacientes se congregaron en la Cumbre Latinoamericana de Acceso: “Derribando Barreras” con el objetivo de debatir sobre estas cuestiones y lograr un documento conjunto que será elevado posteriormente a las autoridades sanitarias nacionales correspondientes a cada país.

“Las barreras para los tratamientos de fertilización asistida van más allá de lo económico, tienen que ver con otros aspectos, como los geográficos, por ejemplo, hay provincias o países que carecen de centros de reproducción asistida para que la gente pueda acceder a los tratamientos.

También hay barreras de tipo religioso en donde estos aspectos impiden el acceso”, aseguró el Dr. Sergio Papier, presidente de la Asociación Latinoamericana de Reproducción Asistida, ALMER.

En esta línea, el profesional indicó que hay personas muy influenciadas con sus creencias religiosas y cuando tienen un problema de infertilidad, se genera una suerte de crisis sobre avanzar o no en los tratamientos, también ocurre entre los profesionales, que no entienden todavía que el acceso no es solamente para parejas con problemas de fertilidad, sino para cualquier persona que desea formar una familia.

“Hay profesionales que no están preparados para manejar tratamientos a personas que no tienen problemas de fertilidad, como concepto de enfermedad y esto les genera cierta inquietud o resistencia, que puede llegarse a dar frente a parejas del mismo sexo o mujeres solas, es decir diferentes situaciones para las cuales el profesional no fue formado.

Se han incorporado muchas cuestiones sociales a la hora de indicar los tratamientos y a muchos les cuestan estos cambios que también impactan en la práctica médica”, sostuvo el Dr. Papier.

Por otra parte, las barreras legales no son menores.

En el caso de Argentina hay provincias que aún no tienen una ley que permita un mejor acceso, ya que la ley de cobertura integral invita a las provincias a adherirse y no todas lo han hecho.

Actualmente, sólo 9 provincias han adherido a la norma nacional: Chaco, Chubut, Corrientes, Entre Ríos, La Pampa, La Rioja, Neuquén, San Luis y Santa Fe, mientras que otras 6 poseen legislaciones anteriores a la ley 26.862 que posibilitan el acceso a los tratamientos de fertilización asistida: Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

“Una de las barreras más importante es la ausencia del Estado en estas políticas, porque saca las leyes, pero luego no las implementa de acuerdo a lo que está enmarcado dentro de la ley.

Es el Ministerio de Salud de la Nación quien se debe encargar de ello como autoridad de aplicación”, manifestó el Dr. Papier quien participó de la organización de la Cumbre junto con la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva, SAMeR, la organización de pacientes Concebir, la Asociación Latinoamericana de Medicina Reproductiva, ALMER, y la Red Trascender.

Actualmente, según contó el especialista, el Ministerio de Salud de la Nación subdividió todo lo que es salud reproductiva en dos áreas: Salud Sexual y Procreación Responsable, y la Reproducción Asistida, para trabajar justamente desde este último sector todos los puntos de la ley que no estaban bien reglamentados, como por ejemplo definir lo que es un tratamiento para dejar en claro el alcance de la cobertura, la importancia de los consentimientos informados y el registro de donantes, entre otras cuestiones. “Son varios aspectos que están establecidos en la ley pero que no se habían trabajado hasta ahora.

El Ministerio está poniendo en regla la ley de cobertura, porque hasta el momento no había tomado un rol protagónico”

Sin dudas para las personas que inician el camino de la fertilización asistida los aspectos psicológicos y emocionales son importantes. De acuerdo a lo detallado por el Dr. Papier, se debe tomar en cuenta la necesidad de tener profesionales del campo de la Psicología formados para contener a estos pacientes, y no sólo ellos, todo el personal debe involucrarse: médicos, secretarias, telefonistas, etc.

“Los pacientes que hacen tratamientos de reproducción humana tienen niveles de angustia muy altos, al nivel de enfermedades crónicas graves y necesitan de un marco de contención.

Probablemente haya centros en donde esto se cumpla, otros que no, esto también constituye una barrera.

Si bien este tema no está regulado por el Estado hay una sociedad científica, la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR), que da lineamientos sobre cómo manejar el tema y además también tiene un programa de capacitación para formar profesionales”, sostuvo.

Mejor con la ley, pero falta

La ley nacional de reproducción médicamente asistida significó un antes y un después en materia de cobertura, aunque aún falta un camino largo por recorrer, traducido esto en la gran cantidad de personas que podrían llegar a acceder a un tratamiento de fertilización.

Para el Dr. Papier, “se está mejor que antes de la ley sin dudas, la ley de cobertura mejoró el acceso, de hecho se duplicaron el número de casos por año con respecto a la cifra que había hace unos años atrás.

Potencialmente podríamos tener muchos más casos, algo que no se está logrando debido a estas barreras. Hoy el 43% de la población en el país no tiene cobertura y todavía no hay políticas claras para darle tratamiento a esta población.

Además, no todas las provincias tienen hospitales públicos o han hecho contratos con los privados para poder dar solución a este problema”.

Hay un indicador muy sencillo para medir el nivel de acceso a la población a tratamientos de fertilización asistida, que es el número de ciclos por millón de habitantes.

Cada ciclo es un tratamiento, la ley de cobertura prevé tres tratamientos de alta complejidad de por vida con un intervalo de 3 meses ya que se considera que en centros de fertilidad de calidad como los que hay en el país, estos tres tratamientos son suficientes como para tener una muy buena chance de embarazo.

“De acuerdo a la experiencia europea, la necesidad global sería de 1.500 ciclos por millón de habitantes, el promedio que se hace en Europa es de 1.000 ciclos por millón de habitantes.

De implementarse bien la ley, en Argentina tendríamos que llegar a ese número, con lo cual, si somos poco más de 40 millones, estamos hablando de 40 mil ciclos al año.

Antes de la ley estábamos en 10 mil ciclos al año, después de la ley estamos en 20 mil ciclos al año, pero todavía hay un potencial de 20 mil ciclos más a los cuales se va a llegar en la medida que podamos derribar estas barreras”, aseguró el Dr. Papier.

Durante dos días, la Cumbre Latinoamericana de Acceso y las Jornadas para Pacientes organizadas por Concebir, ONG de personas infértiles, reunió a más de 100 personas entre médicos, pacientes, abogados, representantes de la industria farmacéutica, del Poder Legislativo y de las áreas de políticas públicas que trabajaron sobre las diferentes barreras. “Este encuentro fue muy importante porque debatieron médicos y pacientes juntos para sacar una conclusión en cada mesa de trabajo y luego una a nivel general.

A partir de esto, contamos con información para mejorar el acceso no sólo en el país sino en el resto de Latinoamérica. Este documento final también será compartido con las autoridades del Ministerio de Salud de la Nación que es la autoridad de aplicación”, anunció el presidente de ALMER.

Actualmente, se encuentra en funcionamiento una comisión asesora en técnicas de reproducción humana asistida, conformada por ONGs de pacientes y usuarios, abogadas en derecho de familia del CONICET, SAMeR, y la Asociación Argentina de Centros de Reproducción Asistida, que de forma independiente colabora con el Ministerio de Salud en la implementación de la ley, con la redacción de los consentimientos unificados, además de impulsar la sanción de una ley especial de regulación.

Uno de los puntos importantes que se abordaron durante las dos jornadas de la Cumbre fue el diseño de políticas públicas justamente para planificar estrategias de prevención, de concientización y de cuidado de la fertilidad. “El impacto de la edad, el tabaco, la obesidad, y una serie de aspectos epidemiológicos tienen que ver también con el acceso, porque si no se contemplan los aspectos de educación y prevención se terminan convirtiendo en fuertes barreras”, aseguró el Dr. Papier.

En esta línea, el profesional destacó el rol que siempre cumplieron las organizaciones de pacientes. “Acá en Argentina contamos con la ley gracias a la fuerza y la lucha que dieron los pacientes, las ONGs y la comunidad homosexual que lucha por ejercer sus derechos, además están las leyes que precedieron la ley de cobertura, como la Ley de Matrimonio Igualitario e identidad de género.

Desde el punto de vista legal Argentina es pionera, las leyes son muy buenas pero todavía adolecemos de fallas a la hora de implementarlas, por eso es muy importante el rol de los pacientes como lo ha sido en los últimos  20 años, no sólo para que se dicten las leyes sino también para que se implementen de manera correcta”, concluyó el profesional.
Compartir en Google Plus