Antonio Berni - Revelaciones sobre papel 1922-1981 - PanoramaDirecto.com

Antonio Berni - Revelaciones sobre papel 1922-1981

Museo de Arte Moderno de Buenos Aires

Sin título, ca. 1968 Acuarela sobre papel 50 x 73 cm. Colección privada, Buenos Aires © José Antonio Berni y Luis E. De Rosa

Con curaduría de Marcelo E. Pacheco, investigador, historiador y Asesor de Patrimonio del Museo de Arte Moderno, la exposición incluye 222 dibujos y atraviesa toda la carrera artística de Antonio Berni (1905-1981), desde los paisajes tempranos realizados en las afueras de Rosario, alrededor de 1922, hasta los bocetos para sus murales de la capilla de San Luis Gonzaga en Las Heras, Provincia de Buenos Aires, fechados en 1981, año de su muerte.

El gran conjunto de dibujos que se exhibe da cuenta del uso fluido que el rosarino hacía de las diferentes técnicas y materiales, tanto en su taller como en su vida cotidiana. Además de pintor, grabador y escultor, Berni fue un dibujante compulsivo. Desde muy pequeño, mantenía papeles, cuadernos, lápices y carbonillas al alcance de su mano, y practicó el dibujo en sus múltiples variantes y en todos los géneros. Cada una de sus series de trabajo parecen haber estado rodeadas de numerosas ideas inscriptas y ensayadas en el amplio mundo del dibujo. Como escribe el curador, “el singular comportamiento del artista hace que su producción de papeles adquiera una gran significación porque es el territorio que, en varios sentidos, muestra su ritmo de trabajo y sus intenciones: sus grandes piezas estuvieron acompañadas por ciclos de dibujos como obras en sí mismas y otros funcionales como bocetos y apuntes.” Así, la selección de piezas –que se exhibie en el Museo hasta el 19 de febrero de 2017- está conformada por dibujos, ilustraciones, bocetos para sus pinturas, grabados y murales; estudios de motivos hasta ahora desconocidos o notas que desarrolló luego en su taller. También hay imágenes de obras desaparecidas, una cantidad significativa de dibujos políticos de los años 60 y 70, cuadernos de viaje y piezas de difícil clasificación que no responden a ninguna de sus series.

A pesar de su heterogeneidad, cada dibujo es signo de su tiempo, del encuentro del artista con la realidad, y deja trascender su relación con los contextos culturales, políticos, sociales y económicos de la época. Esta exposición trae a Berni al presente, a través de un conjunto que -bajo la mirada actual- adquiere una nueva significación como testimonio y registro de nuestra historia, como fuente individual y colectiva de memoria.

La exposición muestra a Berni como artista moderno y contemporáneo, da cuenta de su rompecabezas artístico, su producción para el mercado del arte, otra para la carrera oficial en salones y premios y otra para los debates específicos dentro del mismo campo artístico. Pero también lo presenta como un atento cronista de lo cotidiano y lo social a través de un gran núcleo de imágenes, algunas inéditas, en las que se mezclan varios de los episodios determinantes del siglo XX como las dos grandes guerras mundiales, las guerras de Corea y Vietnam y las dictaduras latinoamericanas, con escenas de la vida de comunidades regionales del país o el cruce entre fotografía y material gráfico con la obra de arte. De este modo, se ponen en juego las conexiones que Berni mantuvo con todas las disciplinas que exploró, como la pintura de caballete, el dibujo, la escenografía, el muralismo, el fotomontaje; variantes de obra sobre papel como témperas, acuarelas y collages, fibras, biromes, tintas, el grabado en diferentes de sus técnicas, la escultura y los objetos, ilustraciones para revistas, discografía, afiches y libros. La exposición presenta la mayor parte de los estilos, motivos, etapas y personajes centrales en la carrera del rosarino, así como procedencias de talleres de Rosario, Buenos Aires y París, y diferentes provincias argentinas.


Antonio Berni nace en Rosario, Provincia de Santa Fé, en 1905, donde comienza sus estudios de dibujo y pintura con maestros locales. En 1925 obtiene una beca del Jockey Club para viajar a Europa y continuar su formación. En París asiste a los talleres de André Lhote y Othon Friesz y frecuenta a los artistas argentinos que vivían en la misma ciudad, conocidos como “el grupo de París”. En la capital francesa conoce la pintura metafísica y el surrealismo, y a algunos de sus representantes como el filósofo Henri Lefebvre y el poeta Louis Aragon. Allí nace también su compromiso con la realidad política y social en estrecha vinculación a la práctica artística. De regreso en Buenos Aires expone en 1932 en la Asociación Amigos del Arte una serie de pinturas y collages surrealistas. En 1931 adhiere al Partido Comunista, poco después, en el contexto de la crisis económica y política su trabajo se vuelca hacia el realismo crítico. En 1933 trabaja con David Alfaro Siqueiros  y un grupo de artistas en el mural Ejercicio Plástico, en la quinta de Natalio Botana, y se familiariza con sus ideas respecto del muralismo como medio artístico para la revolución popular. En 1944 funda junto a Lino Enea Spilimbergo, Juan Carlos Castagnino, Demetrio Urruchúa y Manuel Colmeiro, el primer Taller de Arte Mural, con el que realiza  la decoración de la cúpula de las Galerías Pacífico. En 1959 retoma el collage, técnica que empleará en dos ciclos de obras cuyos protagonistas serán Juanito Laguna y Ramona Montiel, utilizando materiales de desecho como chapas, cartones, maderas, plástico o papel. En 1962, gana el Gran Premio Internacional de Grabado en la Bienal Internacional de Venecia con diez collages y cinco xilografías de gran formato, obras dedicadas a Juanito Laguna, además de cinco tintas de la serie Pampa y cielo. En 1965 se organiza una retrospectiva de su obra en el Instituto Torcuato Di Tella, donde presenta la serie de los  Monstruos, la exposición tiene una enorme repercusión entre el público local. Desde la década del '70 Berni hace uso de elementos hiperrealistas tanto en la pintura como en los ensamblajes de Juanito y Ramona.En 1981 realiza la decoración de la Capilla del Instituto San Luis Gonzaga de Las Heras, Provincia de Buenos Aires, entre ellas las reconocidas pinturas Apocalipsis y La Crucifixión. Ese mismo año fallece en Buenos Aires el 13 de octubre.

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